HISTORIA DE LA EMS

EMS (sigla en Inglés) significa “Estimulación Eléctrica Muscular“,
La historia de la estimulación eléctrica muscular se remonta hasta 1791, con los experimentos de Luigi Galvani. Desde entonces, numerosos estudios de investigación, resultados médicos y deportivos han demostrado su eficacia. Esta tecnología ha sido registrada como un método terapéutico reconocido mundialmente. Es ampliamente utilizada en el sector de la fisioterapia y la medicina de rehabilitación, los beneficios de la Ems están más que probados.

Este método de electroestimulación muscular combinado con ejercicios activos ayuda a desarrollar los músculos, reafirmarlos y fortalecerlos, así el desarrollo muscular y la quema de grasa es diez veces más eficaz que con ambos por separado.

En la vida diaria nuestro sistema nervioso central manda constantemente impulsos eléctricos para controlar nuestras acciones musculares. EMS utiliza este principio natural para llegar a las capas musculares más profundas que son difíciles de activar por medio del entrenamiento convencional. Esto es posible gracias al traje de entrenamiento especial que suministra estímulos adicionales al músculo desde el exterior.

Se trabaja de forma activa, realizando ejercicios físicos, mientras que los músculos reciben estimulación. Esta combinación conduce a un aumento adicional de tensión, produciendo así unos resultados de entrenamiento altamente eficaces y a un nivel inalcanzable con métodos convencionales. El entrenador personal puede controlar cada grupo muscular mediante el ajuste de la intensidad del entrenamiento de acuerdo con las metas individuales. Con EMS se logran resultados visibles y tangibles en muy poco tiempo.

El entrenamiento con EMS se recomienda no sólo para la mejora estética de la imagen personal, sino sobre todo al fortalecimiento de la estructura muscular, vascularización, recuperación funcional y corrección de la postura. Todo ello respetando las zonas débiles: huesos y tendones.


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